Es cada vez más frecuente que aparezcan noticias relacionadas con el posible ataque de Estados Unidos o de su aliado Israel a Irán. Las razones se cuentan por decenas, pero todos intuimos que lo de verdad importante, como en todas las guerras, es el poder económico.
Resumiéndolo mucho se podría decir que el mundo occidental está subido en “el tren” del poder y no va a dejar de buena gana que otros se suban en él si no es cumpliendo con todo tipo de condiciones.
Lo alarmante es que este tipo de situaciones es que se consideran nada más que un movimiento de ajedrez en el que no tienen importancia las bajas o los desastres que se puedan originar.
La maldad del humano llega a unas profundidades poco creíbles. Cada día se considera menos cualquier cosa que no tenga un valor económico.
Y si a eso añadimos la imperiosa necesidad de quedar por encima del otro la combinación es explosiva.
Muestras de ese tira y afloja que busca quedar por encima del contrario las tenemos constantemente.
El periódico The Whasington Post ha revelado que Israel podría atacar las instalaciones de Irán antes de que termine el año actual. El hecho de que Irán esté produciendo suficiente Uranio enriquecido como para producir una bomba atómica está detrás de este anuncio.
A su vez el ayatola Jamenei ha advertido que un ataque contra su país será “diez veces más grave para el atacante” Asegurando que apoyará a cualquiera que quiera eliminar el estado Israelí.
Con Siria convulsa, Corea del Norte con cambio de dirigente, Rusia a la expectativa y el Medio Oriente en un estado de levantamiento casi constante todo se antoja cuando menos muy peligroso.
¿Qué dice la astrología?
Añadiendo tan sólo algún dato superficial que pueda darnos una orientanción vemos que el día 6 de Octubre Saturno pasa al belicoso signo de Escorpio con lo que es probable que se agudicen las posturas belicosas En 2013-2014 las guerras son más probables, especialmente en Oriente. Hemos de tener en cuenta que Saturno estará dos años y medio aproximadamente en este signo.
¿Qué se puede hacer?
No nos podemos olvidar que la sociedad no es más que la extensión del individuo. Si se producen discusiones, broncas y todo tipo de roces en las casas, ¿cómo esperamos que en el exterior sea distinto?Lo único que se puede hacer y que mencionamos una vez más es lograr un desarrollo interior que erradique de nuestro interior las guerras que se producen cada día y en cada casa.
Para acabar de una vez con las guerras hay que llevar la paz a cada hogar. La única forma de cambiar el mundo es con el ejemplo propio.
En la próxima ocasión en la que aparezca la tentación de discutir habría que preguntarse:
¿Quiero terminar con la guerra para siempre?




Son muchas las personas que cada día demuestran que son héroes. En silencio, sin aplausos ni reconocimientos. Suelen confundirse con la multitud y tan sólo aquellos que tienen a su vez un elevado espíritu los pueden identificar.