Posteado por: libreriaastarte | 10 mayo 2012

LOS HÉROES DESCONOCIDOS

Son muchas las personas que cada día demuestran que son héroes. En silencio, sin aplausos ni reconocimientos. Suelen confundirse con la multitud y tan sólo aquellos que tienen a su vez un elevado espíritu los pueden identificar.

No dependen del qué dirán y sí siempre de cumplir con su deber. Gente sólida, inquebrantable en sus principios y con una incansable búsqueda de la perfección cotidiana.

Su rostro es agradable, risueño y con un aire diferente. Son gente dedicada a su labor y se les nota su bondad. ¿Conoces a alguno? No te alejes de él, tu vida se beneficiará.

En otro apartado más visible podemos encontrar a gente que se esfuerza día a día en hacer las cosas bien, en no fallar en sus quehaceres y que también son dignos de tener en cuenta. No dependen del reconocimiento ajeno, porque si así fuese no harían nada de lo que hacen. Aquí podemos encontrar a amas de casa, enfermeras, médicos, bomberos, policías, militares, y un sinfín de profesiones que dejan a un lado sus gustos y quehaceres personales en un segundo plano por un bien mayor. Son esos pocos que todavía hoy siguen una “vocación” un impulso interno que les obliga a hacer lo que tienen que hacer y nada más.

Los héroes secretos están por todas partes y en las circunstancias más difíciles resplandecen como auténticas joyas. Muchos son los casos de gente que ha dado su vida por los demás sin esperar recibir nada a cambio.

En la terrible segunda guerra mundial, se produjo un ejemplo de los muchos que ocurrieron y que siguen en el anonimato. Todos ellos nos enseñan la valentía de los verdaderos héroes. Una mujer sencilla y que no tenía ningún problema dado que era alemana logró salvar a 2500 personas de los guetos y de la muerte. Fue detenida y torturada partiéndole las piernas y los pies sin lograr sus captores que aún así revelase el paradero de aquellos a los que había salvado.

Fue condenada a muerte y antes de que ésta se produjese, la resistencia tomó el lugar dónde estaba detenida.

 

Aún hoy en día que su caso fue rescatado por los medios de comunicación poca gente conoce el caso de Irene Sandler. Fue una heroína como otros que nos sirven para tomar ejemplo del amor en su entrega más absoluta. Esta gente nos enseña que no sólo existe el mal y la oscuridad en el mundo y que la esperanza en el ser humano nunca ha de faltar.

Un sencillo y emocionado homenaje a todos ellos.

 

 

IRENE SENDLER

Posteado por: libreriaastarte | 3 mayo 2012

Construir una catedral en el corazón…

En la construcción de las catedrales influían muchos factores, al igual que muchos eran los oficios que estaban implicados. No en vano se trataba de construir la mejor obra que se podía hacer en honor al altísimo. Gracias a ese afán contamos hoy en día con las maravillosas obras de arte que majestuosas coronan nuestras ciudades.

Hombres esforzados que construían palmo a palmo y que veían como de la nada surgía una obra portentosa. Me imagino la cara de asombro de los trabajadores cuando tan sólo faltasen unas hileras de piedras para terminar con aquel maravilloso empeño.

De la construcción que encerraba en sí misma la búsqueda de la perfección nos dice la historia más alternativa que surgieron los hermanos masones (albañiles).

Grupos de profesionales que quisieron buscar algo más que la maestría en la profesión. Para ello unieron el símbolo de la construcción a un trabajo interior de edificación del mejor edificio que nunca se puede construir. Hoy en día que el mal de la piedra ataca con dureza a las antiguas piedras amenazando con su ruina nos damos cuenta que tan sólo permanece siempre impoluto el “edificio interior”.

Lo cierto es que todo aquel que construye su catedral interior va avanzando y superándose día a día. Ese es el objetivo. No hay más, una búsqueda de la grandeza que en este caso se reflejó en una tarea muy determinada pero que se encuentra en casi todas las actividades humanas.

Una carta del Tarot nos da pistas del significado interior de esta suprema tarea. En ella aparece un Sacerdote que es el que ordena que todo se haga, el que lo pone en marcha. A su lado un arquitecto con los planos en las manos. Él es el que lo organiza, y por último pero subido en un banco un albañil.

La persona más humilde es la más destacada dejándonos claro la importancia por encima de los demás del hombre más sencillo, de aquel que realiza de verdad la tarea y con sus manos hace realidad el sueño y las directrices.

En la carta lleva un mandil asociando la construcción a esos buscadores de la magnificencia humana. Un auténtico buscador siempre se enfrenta a innumerables retos nada contra corriente, por lo que todos estos significados llevan a pensar en el trabajo, la dedicación y la entereza de esos “rara avis” ¿Cuántos esfuerzos en silencio para superar las mil y una miserias que nos atacan a cada día? ¿Cuántas incomprensiones por un comportamiento que respeta las normas y que no traiciona a la verdad?

Nuestro más sincero homenaje a ellos, a los que de verdad han dedicado sus vidas con una entrega envidiable a convertirse en el ejemplo de la virtud y de la discreta verdad. Da igual el credo o las formas en que busquen, lo valiosa es su autentica dedicación a la maravillosa aventura de construir una hermosa catedral.

 

 

 

 

Posteado por: libreriaastarte | 26 abril 2012

El peligro de excusarse…

Todo aquel que busca mejorarse día a día ha de estar prevenido de uno de los mayores peligros que dificultan ese necesario desarrollo.

Somos por lo general gente muy hábil con el uso de las excusas, todo tiene una explicación cuando hacemos algo mal. Todo es por el motivo de algo, o bien es la consecuencia de algo que minimiza nuestras malas actuaciones.

Esa forma de comportamiento nunca está bien y se suele utilizar para quedar bien, pero es nefasta con uno mismo. El enfermo sólo se puede curar si es consciente de que está enfermo. Aceptar todas las consecuencias de lo erróneo en nuestros actos nos acerca a la verdadera raíz del problema, y por lo tanto a su posible solución.

En los estamentos militares no se tienen en cuenta las excusas en aras de una mayor eficacia. Si el soldado llega tarde está arrestado. Así de simple. De nada vale comentar las mil y unas situaciones que hayan podido provocar ese hecho. ¿Qué es injusto? Puede ser que en alguna ocasión el retraso haya sido provocado por una causa justa, sin embargo una manera de actuar así pone en peligro la vida de los demás que dependen de ese compañero, a eso hay que sumarle lo que se logra trasmitiendo sin ambages que somos dueños de nuestros actos y que esos generan consecuencias..

Esto siempre es así, sin embargo no siempre nos damos cuenta de nuestra responsabilidad sobre los que nos ocurre debido sobre todo a esas excusas que enmarañan y lo embrollan todo. No hay que dejar que “las hojas no nos dejen ver el bosque”, la sinceridad, el aceptar nuestros actos con entereza y el firme propósito de mejorar nos lleva sin lugar a dudas a ser más y mejores personas. Esta actitud tiene como recompensa el ser más felices día a día. ¡¡Merece la pena!!

 

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