El día del amor
El amor es lo más grande y lo único que hay cierto de verdad. Sin embargo tenemos muy equivocado lo que es el amor. Pocas cosas están más tergiversadas que esto, hasta el punto que se mata o se comercializa en nombre de algo tan excelso y tan contrario a toda violencia o aprovechamiento.

El amor es opuesto al egoísmo, por lo tanto cuando somos generosos estamos amando. Pero para ser generosos tenemos que DAR SIN ESPERAR RECIBIR NADA A CAMBIO. Eso significa que aunque el que reciba nuestras atenciones no lo agradezca, no nos tiene que importar lo más mínimo. Esto dicho así parece muy difícil pero si la entrega es una decisión propia, desapegada de los sentimentalismos se convertirá en un maravilloso momento que nos llenará de una especial satisfacción por haber cumplido con nuestro deber.
Es algo grandioso el que sólo se nos juzgue por nuestros actos, no por lo que hagan o dejen de hacer los demás. Por ello el amor es algo personal e intransferible.
El amor también es opuesto a la soberbia, no se puede amar cuando sentimos que somos superiores, más guapos, más listos y más en la “onda” que el otro. La soberbia se podría definir como: “Yo más que tú” por lo que dónde hay soberbia no hay amor. El amor esta unido y entrelazado con la humildad. No querer ser más que el otro sigue la misma pauta, porque lo único que nos debe de mover es hacer las cosas bien. Una vez más se trata de una decisión personal que si es pura y somos coherentes nos acercará siempre a un estado de alegría único y maravilloso.
No hace falta tener pareja para amar y para sentirse amado, la vida está llena de caricias, de compañía de calidad y de mágicos guiños que nos transportan a otro mundo alegre y cálido. Lo que sí que es necesario es hacer las cosas bien. Hacer las cosas bien es amar.
Cualquiera puede amar, es tan fácil que es para niños. Y desde luego, ¡qué bello es el amor! Que maravilloso estado en el que todo se convierte en una increíble aventura.
Hay que aprender a amar, es tan extraordinario, que cualquier esfuerzo vale la pena. Y desde luego, el que da sin esperar recibir nada a cambio….Recibe la magia y los presentes de forma constante de la propia vida.

Ciertamente que el Amor es dar sin esperar nada a cambio, pero no sé por qué razón, quizá de forma inconsciente, cuando damos algo pensamos, que si nosotros nos vemos en la misma situación, harán lo mismo por nosotros, y cuando no es así, te sientes decepcionado…
Yo estoy trabajando con esta lección en la vida, mi madre me la está enseñando, no, si al final, voy a tener que estarle agradecida…
Por: Inma el 13 febrero 2012
a las 3:55 pm