R.Literarias

En esta sección tan especial empezaremos los comentarios sobre los libros con un cuento.

Una pequeña obra que siempre guarde un mensaje, algo para sentir…

HOMPEZ

Me encontraba en casa, en mi casa, era la hora de la comida, antes de empezar a comer, tuve sed, mucha sed, tomé un vaso de encima de la mesa y comencé a beber, con tanta avidez, con tanta fuerza, que cuando me di cuenta, estaba dentro del vaso.

Después de los primeros momentos de sorpresa, empecé a nadar hacia abajo, hacia el fondo o hacia arriba, pero siempre hacia el fondo.
A medida que avanzaba, el agua se tornaba más oscura, de unos tonos que pasaban del blanco a un azul celestón y luego verde y luego más verde, es decir un verde más, mucho más intenso. Las enormes corrientes me impedían el avance…

Me encontré en dirección contraria con un individuo, mitad hombre, mitad pez que me saludó y sonrió. Asustado contesté al saludo sin saber siquiera lo que hacía.
Dí la vuelta y le seguí, fuí tras él, por un largo tiempo todos los seres que encontrábamos a nuestro paso, le saludaban con gran respeto, el hombre-pez se limitaba a contestar el saludo.

Entró en una gran cueva y yo tras él, había dos enormes peces guardianes, pero no me impidieron la entrada.

Llegamos a un salón grande, muy grande, con techos altos, muy altos, al final, en uno de los frontales, había un gran sillón, un gran trono, HOMPEZ, que así se llamaba, se sentó en él, empezaron a llegar muchos individuos de distintas especies, humanos, peces, mamíferos, aves, reptiles,… yo diría que estaban representadas todas las especies animales que habitan en la tierra…
En el centro del techo, del techo alto, muy alto, se encendió una gran lámpara que iluminó toda la estancia… Con unas breves palabras HOMPEZ me dio la bienvenida, respondiendo todos con aplausos y gritos de júbilo…

Me llevaron al principio de una escalera que daba directamente a mi habitación, directamente a mi comedor…
Tuve que decidir en aquel instante, tuve que decidir en aquel mismo momento…
Después de tantos años, cientos de años, no comprendo como se puede vivir fuera del agua, no he podido comprender como se puede vivir en algún otro sitio…
Snowlord.

Recomendación Literaria

Y vamos a comentar una obra que a nuestro parecer es una maravilla recomendable a todos.

“La sabiduría de los idiotas” de Idries Shah

Editoral Edaf. Colección Arca de Sabiduría.

Precio: 10 Euros


*Una deliciosa recopilación de cuentos que enriquecen y que guardan en sí un mensaje que nos lleva a la sencillez, y a replantearnos muchas de las mil y una situaciones que nos rodean cada día . Ya sólo su título es evocador y magistral. ¡Recomendamos este libro!

El autor: Idries Shah nació en 1924 en Simla (India), en el seno de la familia hachemita Jan Fishani, que se dicen directos del Profeta y cuna de grandes sabios sufis.

Su abuelo fue un pionero en acercamiento de los temas occidentales en su escuela sufí. Y su Padre estableció también una conexión con Occidente que debió de facilitar la posterior labor divulgadora de Idries Shah

Su padre, Sirdar Ikbal Ali Shah, fue un diplomático y escritor que precedió a su hijo en lo que luego fue el acercamiento de Idries al mundo occidental

Heredero de este bagaje, Idries Shah no se limitó a la función docente sufi en el marco tradicional islámico, y desarrolló una labor de introducción en Occidente de elementos que pudiesen ser de utilidad para la sociedad contemporánea, rechazando la importación de patrones orientales y evitando la formación de cultos a la personalidad.

En 1964 publicó su primer éxito. Los Sufis, con una introducción que fue decisiva para darse a conocer y que corrió a cargo de Robert Graves. El objetivo de esta primera obra era demostrar la influencia del pensamiento sufí en el nacimiento de Occidente.

Sir Gawain y El Caballero Verde


Nos encontramos en los tiempos del rey Arturo, con su corte, su Tabla redonda y sus caballeros, todos ellos entremezclados entre la realidad y la leyenda.
La historia nos relata una aventura de Sir Gawain, el caballero más apuesto, valiente y audaz de toda la Tabla.
El autobús paró en un pequeño apeadero, de una pequeña aldea, escondida en lo más intrincado del bosque. Estoy cansado, me encamino hacia la única posada, como un poco y me acuesto con la idea de levantarme temprano, para dar un amplio paseo por toda la comarca.
La amanecida fue lenta y brumosa; me visto adecuadamente, con bastante ropa de abrigo; después de un frugal desayuno me dispongo, con mi cámara fotográfica al hombro, a realizar mi trabajo, que consiste en sacar buenas fotos, que se unirán después a buenos reportajes.
Comienzo a alejarme de la pequeña aldea… Un sonido, como un tintinear de campanillas atrajo mi atención.
Me acerqué y vi con gran asombro un jinete montando un brioso corcel, ataviado con armadura, ropa, espada y lanza.
Me escondo entre la maleza y espero que pase junto a mí. Mi cámara fotográfica comienza a disparar. El caballero con orgullosa planta enfila un estrecho camino por el que apenas pasan jinete y corcel. Corro con todas mis fuerzas detrás de él, le sigo…
En el suntuoso castillo, donde más parecía que no se dedicaban a otra cosa que a comer, un criado, un poco asustado, me trajo ropa, me la puse y me senté a la mesa, cerca del rey…
El caballero verde me desafió delante de todos, acepté y di mi palabra de caballero; el reto era justamente para dentro de un año.
Mientras transcurrió, asistí a festejos, cacerías de gamos, jabalíes y zorros, como si quisiéramos cazar la dulzura, el temperamento y la inteligencia.
Llegó la hora del desafío.
Después de un año, después de comidas, bailes y cacerías, me dirigí hacia la morada del caballero verde…
Me estaba esperando, encima de su corcel y dentro de su armadura; combatimos. En el punto más álgido del combate, desapareció.
Me quedo solo con mi caballo, lanza y espada, no está; casi exhausto, monto en mi corcel y vuelvo hacia el castillo. En el camino de vuelta, todas las gentes salen a mi encuentro, me gritan y vitorean, como al más valiente, como al mejor.
Llaman a la puerta, me despierto un poco sobresaltado, me visto con bastante ropa de abrigo.
Mientras estoy esperando el autobús, oigo comentar que por aquellas tierras, en otros tiempos, vivían y luchaban los caballeros de la Tabla redonda.
Vivían y luchaban las fuerzas mágicas. Vivía un gran Rey, con un gran mago, y esa magia, todavía, en estos tiempos, está viva y se convierte en árboles, en bosques, en casas y, en muchos casos, en algún autobús.

Snowlord

Recomendación Literaria

Despues de este maravilloso cuento en el que nos trasladamos a un pasillo entre dos mundos,  nos gustaría recomendar un libro a todas luces magnífico.

El guerrero pacífico.

Después de 25 años desde que fuera editado, este bello libro nos habla de la importancia de la sencillez, de la maravillosa aventura de la vida y sobretodo del amor.

Amor que como dice su contraportada “abre todas las puertas y nos libera de las actitudes rígidas que nos condicionan al miedo al tensión”.

Es un libro cargado de positivismo, ilusión y esperanza en las propias capacidades.

¡¡Un libro que no puede faltar en tu biblioteca!!

Autor: Dan Milman Dan Millman es un campeón del mundo de gimnasia de trampolín, entrenador de gimnasia de la Universidad de Stanford, y profesor de la Universidad de Oberlin, Ohio. Dan y su mujer viven en el Norte de California. Dan tiene a tres hijas crecidas y dos nietos.

¿Es Sócrates, el personaje que describes en el Guerrero Pacífico, real o ficticio?

El personaje de Sócrates está basado realmente en un hombre mayor que conocí en una antigua estación de servicio Texaco (en la esquina entre Oxford y Hearst) en Berkeley, California, sobre las 3 A.M. una noche con estrellas.

Y aquí dejamos a nuestros lectores que descubran a…… SOCRATES.

Viajaremos juntos a un mundo de leyenda a través de este relato:

Merlín y Arturo siempre unidos, siempre inseparables, unidos por una leyenda sacada naturalmente de la realidad, porque no puede haber una realidad mayor que la unión de la magia y la tierra.
En una tarde oscura y gris de un ya avanzado otoño galés, Merlín en la soledad de su cabaña, rememoraba tiempos lejanos, sintió frío, cogió su ennegrecida manta, se la echó por encima para poder abrigarse un poco, para poder entrar en calor. Se encontró de súbito en una total oscuridad. Pasó el frío, se desprendió de la manta. Su perplejidad no tenía límites, se encontraba en medio de una larga calle abarrotada de gentes y máquinas rodantes, llena de pavorosos ruidos y de una deslumbradora luz, daba la impresión de estar encima de una antorcha.
Avanzó por la larga y encendida calle, la gente lo miraba curiosamente pues naturalmente su vestimenta no iba acorde con la época… ¡¡Se encontró en una ciudad de finales del siglo XX!!
Después de mucho andar y sin saber muy bien cómo, un hombre lo llevaba del brazo, lo introdujo en una enorme casa, alta, muy alta, más alta que el más alto castillo, después de avanzar por incontables pasillos entraron en una pequeña habitación, donde había numerosas máquinas y numerosas ventanas.
Cuál no sería su sorpresa al ver su imagen reflejada en muchas de estas ventanas. Toda la ciudad, todo el país, todo el mundo lo vio, todo el mundo lo pudo ver, pudo oír su voz. Gracias a los modernos medios de comunicación, el mundo pudo conocer a Merlín, pudo gozar de su persona, pudo gozar de su sabiduría…
Aunque cuentan que nació, vivió y murió en los alrededores del siglo XIII, no es cierto…, no ha muerto, sigue viviendo ahora, en este mismo instante, en este mismo momento… Esperando la llegada de su amigo, esperando el regreso de Arturo de la isla de Avalon, donde lo llevaron las hadas…
Otra vez juntos, conseguirán reunir a todos los hombres en un solo y único reino, en el sólo y único reino de la armonía.    Snowlord

Recomendación Literaria

Una obra imprescindible para entender mejor la vida. A través de la sencillez y de la cercanía del relato de Marlo Morgan uno da dejando que una nueva forma de ver lo que nos rodea se vaya “posando” sobre nosotros sin casi darnos cuenta.

La aventura de una amerciana con una tribu de aborígenes australianos sirve de contexto para profundizar en los muchos pesados “fardos” que tenemos que eliminar de nuestra vida para ser más felices.

¡¡Es un libro muy recomendado!! ¿Aún no lo has leido?

Sobre la autora: Marlo Morgan nació en Iowa en Septiembre de 1937. Estudió en la St. Agnes High School, en el Barstow Community College de la Universidad de Missouri, y en el Cleveland Chiropractic College, donde se doctoró en en bioquímica y en medicina oriental. Se trasladó a Kansas City, Missouri, donde contrajo matrimonio y tuvo dos hijos. Tras 25 años de matrimonio se divorció, abandonó la carrera médica e inició su carrera como escritora.

Volvamos a atravesar de nuevo el espejo…

Enfundado en mi estupendo traje de escalada, con mis buenas botas, tienda y demás impedimenta, me dispongo a subir por el lado norte de la orgullosa y altiva montaña. Sé que este lado es el más difícil, sé que este lado es el más agresivo, pero las empresas difíciles son las dignas de los hombres, a mayor dificultad, mayor emoción.

Nevaba, con unos copos blancos y unidos, blancos y espesos, no veía más que nieve y copos, pero sé que allí, detrás de la nieve, allí detrás de los copos, estaba la montaña, estaba la cara norte. Empiezo a trepar, ayudado de picola ayudado de mis cuerdas, garfios…

Despacio voy ascendiendo, agarrándome a la roca, agarrándome a la tierra, agarrándome a la nieve, poco a poco veo como el comienzo va alejándose de mí, los clavos de mis botas, van hiriendo la tierra y me van llevando hacia arriba por la cara norte por  la más difícil, de aquella orgullosa y altiva montaña. Llevo varias horas, no sé cuantas, el sudor y el cansancio me invaden, la tormenta sigue avanzando, la tormenta viene conmigo, viene a mi lado, se convierte en mi compañera, en mi inseparable compañera. La cima, aunque sin poder verla, la siento más cercana, siento como me llama, con voz cálida, con una voz tan cercana que me parece aún más cercana.

Las fuerzas me van abandonando, no quieren seguir a mi entusiasmo, deben de ir juntos, deben de ir unidos, fuerza y entusiasmo, entusiasmo y fuerzas, para poder subir, para poder seguir, para poder llegar.

Está anocheciendo, busco entre la tierra, la roca, la nieve y los copos, un rellano para poder pasar la noche, para poder pasar el cansancio, para poder llegar.

En aquel sitio, monté mi tienda, que me recogió de entre la noche que me recogió de entre la nieve, que me dio horas de descanso. Pasó el tiempo, la luz reemplazó a las sombras, quité la tienda, continué hacia arriba, hacia la cima, por la cara norte. Había cesado un tanto de nevar y pude ver el final, pude ver allí, en todo lo alto, la cumbre hacia donde me encaminaba, con una sonrisa en mis ateridos labios y un entusiasmo en mi ya pocas fuerzas proseguí mi camino, alegre, confiado y seguro de poder realizar aquella tan arriesgada empresa.

Con un último golpe de picola, con una última pisada de mis enclavadas botas, con un último intento llegué a la cima, llegué a lo alto, llegué al final.

El sol me dio de lleno en la cara, ante mí se extendía la más hermosa playa que jamás había visto, la más hermosa playa que pudiese existir, había llegado a ella, en mi último golpe de picola, en mi último intento.

Mi sorpresa no tiene límites, he subido por la cara norte y he llegado a la cima, he llegado al mar, las gaviotas me saludan, las olas me sonríen, el sol me da su bienvenida y yo, vestido con mi impedimenta, vestido con mi equipo de montaña estoy aquí, en la playa.

Hace muchos años un hombre fue visto a la entrada de un mar, vestido con unas ropas extrañas, lleno de nieve y de hielo, de pie, mirando hacia el horizonte, en su cara llevaba la sorpresa, murió, nunca pudo saber su camino, nunca pudo saber su final…
Snowlord

Como de costumbre desues de un sugerente cuento pasamos a:

Recomendación Literaria

LOS CUATRO ACUERDOS       

Este bello libro escrito por el médico mexicano Miguel Ruiz, se nos presenta como un tratato de sabiduría “nahual”.  Se dice en las tradiciones de los indígenas mexicanos que cuando una persona nace, un animal, como símbolo, se le asocia a esa persona. Eso es el nahual. Dependiendo de la categoría del símbolo la persona forma parte de un grupo de sabios dentro de los toltecas.

Sorprende en esta obra, que lejos de proponernos cualquier sistema más o menos rocambolesco para mejorar nuestra calidad de vida, el autor nos transmita una sabiduria auténtica que se puede practicar en la sencillez.No hace falta complicados rituales ni extrañas posturas, tan solo ejercer la simplicidad de los cuatro acuerdos en el día a día.

Un extraordinario libro recomendado para todos.

EL AUTOR

El Dr.Miguel Ruiz hijo de una madre curandera y un abuelo “nahual”, se decidió a seguir un camino más tradicional de aplicar la sanación. Se formo como cirujano. En los años setenta estuvo a punto de morir con lo que tuvo una experiencia que le trasformó la vida. Volvió de nuevo a sus raices, las cuales casi había olvidado para recuperar aquello que da el “poder personal” a los toltecas en su existencia.

Tomo contacto con la sabiduría ancestral de los nahuales de los guerreros aguila. De esas experiencias surge su best-seller “Los cuatro acuerdos” el cual ha estado más de tres meses como número 1 en las listas del “New yok times”.

LA SUERTE

Un granjero vivía en una pequeña y pobre aldea. 

Sus paisanos lo consideraban afortunado porque

tenía un caballo que utilizaba para labrar y transportar

la cosecha. Pero un día el caballo se escapó. La noticia corrió pronto por el pueblo, de manera que al llegar la noche los vecinos fueron a consolarle por aquella grave pérdida. Todos le decían: “¡Qué mala suerte has tenido!”. La respuesta del granjero fue un sencillo: “Puede ser”.

Pocos días después, el caballo regresó trayendo consigo dos yeguas salvajes que había encontrado en las montañas. Enterados los aldeanos, acudieron de nuevo, esta vez a darle la enhorabuena y comentarle su buena suerte, a lo que él volvió a contestar. “Puede ser”.

Al día siguiente, el hijo del granjero trató de domar a una de las   yeguas, pero ésta lo arrojó al suelo y el joven se rompió una pierna. Los vecinos visitaron al herido y lamentaron su mala suerte; pero el padre respondió otra vez: “Puede ser”

Una semana más tarde aparecieron en el pueblo los oficiales de reclutamiento para llevarse a los jóvenes al ejercito. El hijo del granjero fue rechazado por tener rota la pierna. Al atardecer, los aldeanos que habían despedido a sus hijos se reunieron en la taberna y comentaron la buena estrella del granjero, más éste, como podemos imaginar, contestó nuevamente: “Puede ser”

Después de este aleccionador cuento pasamos a recomendar el libro del mes:

Un manual que revolucionó  en su momento el mundo de la medicina alternativa. En el se afirma que el enfermo no sólo es una víctima de sus males sino el propio artífice de su estado.

Por ello y como primer paso es necesario comprender las claves que provocan determinadas dolencias y actuar sobre ellas.

Es un clásico que ha inspirado muchas obras posteriores sobre un tema apasionante y que nos recuerda en mucho aquella indicación de la signatura de Paracelso.

No tiene desperdicio y recomendamos esta obra a todos nuestros amigos.

Los Autores

Thorward Dethelefsen, psicólogo, dirige en al actualidad

el instituto de psicología experimental en Munich. Rudiger Dahlke es doctor en medicina y psicoterapéuta.

Los dos son los creadores de este interesante e útil obra. Un auténtico best-seller en el terreno de la sanación.

Thorwald Dethlefsen -psicólogo- y Rudiger Dahlke -médico y psicoterapeuta-

Thorwald Dethlefsen -psicólogo- y Ru

Nosonbal

Al final del valle, donde no hay más allá, se encuentra la Aldea Negra, tan lejos que los rayos del Sol no llegan, se quedan cortos. En esta aldea, todo es negro, las calles y las plazas, las casas, el suelo, el cielo, el río y todo su entorno, de ahí su nombre.

En una granja, vivía un hombre llamado NOCHE, trabajaba el campo negro, con animales negros, y cosechas negras. Pensaba que en algún lugar podría existir otro color, no sabía qué color, ni dónde estaba, pero algo interior le decía que encontraría otro color.

Un día, NOCHE, después de pensar y pensar, decidió emprender camino en busca de no sabía qué, tenía la sensación de que algo o alguien le llamaba. Vendió su granja, cogió su caballo negro y empezó a caminar… Remontó la orilla del río negro… Después de muchos días, muy cansado, se acercó al río para beber, descubrió que las aguas bajaban claras, un poco más claras quizá grises, sonriendo parecía que se habla quitado el cansancio.

Espoleó su caballo negro, río arriba y al doblar una de las numerosas curvas, se encontró con la aldea gris, donde todo era gris, las calles y plazas, las casas, el suelo, el cielo…

Lleno de alegría por su descubrimiento, entró en la aldea saludando, desde lo alto de su caballo.

Las gentes grises, le correspondían al saludo y le sonreían a su paso.

Me quedaré aquí, pensó, lo hizo, compró una granja, con campo gris, animales grises y cosechas grises.

Pasaron años, NOCHE, que ahora en la aldea, le llamaban SOMBRA se mostraba inquieto, no dormía bien, no podía descansar, aquella inquietud que le dominaba cuando era NOCHE, volvía a asomarse a su mente ahora, que era SOMBRA. No podía más, pensaba que existía otro color.

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Después de muchos días, cansado, se acercó al río a beber, descubrió que las aguas bajaban blancas, casi de color nieve.

No cabía en sí de gozo, espoleó su caballo y en una de las curvas río arriba, encontró la aldea blanca, de calles blancas, suelo blanco, cielo blanco y gentes blancas.

Este es el fin de mi camino, musitó para sí, por fin encontré mi color. Me quedaré aquí, pensó, lo hizo, compró una granja, con campo blanco, animales blancos y cosechas blancas.

2473473487_694f471c64_sALBA trabajaba con entusiasmo, ya todo lo había olvidado, cuando se llamó NOCHE y cuando se llamó SOMBRA.

En un amanecer, cayó en la cuenta, que su sitio no estaba allí, que él era de otro lugar, que el blanco no era su color, que debía volver a su aldea negra, donde nació y donde vio el color por primera vez.

Aunque un poco cansado, por el peso de los años, ALBA vendió la granja, cogió su caballo blanco y descendió por el mismo camino que viniera, al lado del río blanco, que después fue gris y después fue negro, llegó a las tierras grises, pero asombrado vio, como el río gris se había desbordado y se había tragado la aldea gris. Desconsolado lloraba porque el río se había llevado una parte de su vida.

Siguió su camino y el río se volvió negro. Ya debería de estar llegando a la aldea negra. No llegó nunca, porque el río negro, a su paso por la aldea negra, se había desbordado y había crecido tanto y tanto que se había convertido en mar.

ALBA — SOMBRA — NOCHE, queriendo encontrar su antigua casa, se adentró en las aguas negras, con su caballo negro, río adentro y mar adentro.

Cuentan que todavía, después de cientos de años, algunas veces, se ve un caballo blanco, gris y negro, con un jinete blanco, gris y negro, que sale de las aguas y después de una larga cabalgada, vuelve a ellas, en uno y otro intento de buscar la aldea negra, con calles negras, casas negras, cielo negro…


Despues de este bello y profundo cuento recomendamos con todo nuestro interés un libro que enseña a librarse de los sufrimientos que día a día nos produce la mente. Una mente que se ha descontrolado y que es la dueña de nuestra persona en vez de una valiosa herramienta. ¿Se imaginan poderse librar del sufrimiento?. ¿Se imaginan una vida en la que se disfruta de la vida segundo a segundo?.

No se lo pierdan…

Eckhart Tolle Tolle nacio en Alemania aunque vivió con su padre en España durante 7 años.

Estudió en las Universidades de Londres y Cambridge. A los 29 años, Tolle experimentó lo que el considera una transformación espiritual que marcó el principio de su labor como consejero y maestro espiritual. Desde 1996 Tolle vive en Vancouver, British Columbia, Canada.

El Tao que puede ser expresado

no es el verdadero Tao.

El nombre que se le puede dar

no es su verdadero nombre.

Sin nombre es el principio del universo;

y con nombre, es la madre de todas las cosas.


Sin deseos, comprendemos su esencia;

y con deseos, sólo vemos su apariencia.

Ambas tienen el mismo

origen, aunque distinto nombre.

Su identidad es el misterio.

Y en este misterio

se halla la puerta de toda maravilla.

Tao es un término chino que significa “vía” o “camino”.  Pero éste no es camino con meta, sino devenir constante, perfecto equilibrio y quintaesencia de la vida. El más sabio de los libros venidos de Oriente, o una sinfonía por momentos.

¡ Recomedamos esta obra  que no puede faltar en ninguna biblioteca!


MaravillaMaravilla” es una inspirada obra fiel reflejo de su brillante nombre. En un tono cercano, cálido y sencillo Enrique Barrios viste de autenticidad este recuerdo de su vida, la historia de un hombre que un día descubre la Realidad que encierra su existencia.

En esta “realidad novelada” el autor asume el objetivo de tratar de desmitificar la espiritualidad, acercándola más a lo cotidiano, a la mujer y al hombre de la calle. Según sus propias palabras “la espiritualidad no es exclusivo de superdotados, santos y elegidos”, sino todo lo contrario. La afable lectura de este libro te transportará a un mundo mágico en el que quizá encuentres alguna que otra maravilla…

Enrique Barrios es un escritor de origen chileno-venezolano nacido en 1945, y con un espíritu viajero que le haEnrique Barrios llevado a conocer países de los cinco continentes. En 1984, experimenta un momento de expansión de consciencia descubriendo el Amor como Fuerza Universal generadora de todo lo que existe; comprende que el Amor es todo, que no es una creencia ni una idea sino una realidad que todos pueden percibir y experimentar.

Esta vivencia le hace descubrir su propósito en esta vida, siendo el punto de partida de toda una filosofía espiritual que fue tomando forma y sentido en su alma y que ha proyectado en la publicación de diversas obras, entre las que debemos mencionar “Ami, el niño de las estrellas” o “El libro de Dios Amor”.

Actualmente vive en Brasil y se dedica a atender y dirigir el Instituto Ami-Ophir, institución virtual de corte fundamentalmente educativo, no religioso, orientada a la elevación del nivel de “Consciencia-Amor” individual y grupal de sus alumnos.

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